¿No vas a poner nada más en mi copa? -Rocío Sánchez Luque

Está claro que la coctelería y los combinados están viviendo su época dorada en España, pero a qué precio, ¿nos hemos excedido en el alarde del servicio y lo que lo rodea? ¿Hemos generado unas expectativas al cliente adornando los tragos excesivamente?

¿No os ha pasado que preparas un trago con cariño y respeto a la bebida que estas utilizando y de repente te dicen? ¿no vas a poner nada más?, ¿una bolita de enebro, cardamomo…? Y plas de un golpe nuestra bebida acaba de bajar en el ranking para este cliente. ¿Por qué?  Por un abuso consciente o inconsciente del barman a la hora de presentar un trago con el fin de hacerlo más interesante o más vistoso. Elementos que por otra parte la mayoría de las veces son innecesarios.

Ahora que el personal de hostelería está más formado y tiene más información quiere cambiar la manera de servir esos coloridos gin-tonic o cocteles sobrecargados, pero se encuentra con la expectativa de un espectáculo de ingredientes y decoraciones que al cliente le hemos vendido como sinónimo de premium.

Y si algo tenemos claro hoy por hoy es que menos es más y la calidad del producto tiene que hablar por si sola. De hecho, la coctelería clásica, tan venerada por nosotros, tendría que ser un pilar en el que se base nuestra enseñanza de cocteles simples, limpios y sencillos. En su mayoría sus decoraciones son sutiles y aportan algo al resultado final un twist: una oliva, una guinda…

¿Cómo cambiar unos hábitos sin que parezca que estamos dando peor servicio? Ya que muchos de nuestros habituales entienden que más es más.

Resaltando las buenas calidades de los productos que usamos y sus propiedades. Así como la importancia de un maestro blended que ha equilibrado una mezcla para obtener un destilado lo más perfecto posible según su percepción.

El conocimiento de los productos que ofrecemos es muy importante, de esta manera sabemos lo que necesita para brillar de la manera más espectacular. Y por supuesto, ofrecer una bebida de calidad que no necesite más que una buena compañía para que se convierta en el trago perfecto para el cliente.  Al igual que una gran profesionalidad por nuestra parte como anfitriones de nuestros locales, subirá un puesto esa bebida haciendo la única y especial.

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