La importancia del neuromarketing en la coctelería

El neuromarketing es una disciplina que permite a quien la pone en práctica en hostelería, generar un enorme valor de investigación de mercado, segmentar el sector y a su público y desarrollar estrategias exitosas tales como el diseño de cartas, la creación de marca del grupo o del local, la vajilla a utilizar, el posicionamiento en el sector, los precios, la manera de realizar las comunicaciones y los canales a través de los cuales comunicar.

No es nada fácil, pero sabiendo utilizarlo de forma correcta es efectivo ya que lo que busca es el conocimiento de los procesos cerebrales vinculados a la percepción sensorial, el procesamiento de la información, la memoria, la emoción, la atención, el aprendizaje, la racionalidad, las emociones y los mecanismos que interactúan en el aprendizaje y toma de decisiones del cliente. Se podría decir que se calcula lo intangible para darle valor económico y de percepción.

El ejemplo más sencillo es el siguiente. Si en algún momento alguien ha llegado a un bar por recomendaciones boca oído de amigos, ha pedido el coctel más molón gracias a la experiencia que su amigo le había contado; entonces, se han dado todos los mecanismos necesarios de neuromarketing para influir en el comentario, la visita y la posterior venta de la creación del autor.

La coctelería está evolucionando cada día gracias a la creatividad de los dueños de los bares, de los bartenders y de los creadores de sueños que diseñan la vajilla para transportar al cliente a lugares muy lejanos.

Un cóctel con las características tan especiales como el que se sirve en el Meliá Fenix  Madrid, no deja de ser un reclamo por parte del cliente que lo ve en la sala. Esta maravilla llamada Fugu, es un cóctel de la colección Excentrics by Javier de las Muelas servido en el Dry Martini Madrid (bar del Hotel Fenix ).

Ingredientes:
2 drops Fresh Ginger Droplets
4 drops Orange Blossom Honey Droplets
1 cl Yuzu
1 cl Sirope de Frambuesa
2 cl Zumo de Maracuyá
3 cl Chivite (vino blanco dulce)
4 cl Pisco

Probablemente mucha gente no sabe quién es Javier de Las Muelas, pero después de leer la carta, recibir el coctel y probarlo, está descubriendo todo sobre este profesional. Sí bien es cierto que la decisión de elegir un cóctel es absolutamente del consumidor, el neuromarleting influye de manera positiva en sus decisiones.

Por ejemplo, el uso de colores puede incitar al consumo, ya que se ha comprobado que el rojo y el naranja aumentan el apetito. La iluminación induce al cliente a vivir de manera más intensa la temática del local. Salmón Gurú, Habanera, Miranda o Decadente tienen una iluminación y una propuesta muy apegada a los nombres de la carta de cocteles.

También es importante cómo se describen estas creaciones en las cartas de los locales. Cartas con referencias geográficas que evocan viajes, esquinas y decoraciones sugerentes influyen en la decisión de consumo. Lo mismo ocurre con la música, siendo uno de los factores determinantes en el neuromarketing.

El cerebro con sus capacidades, sensitivas, motoras e integradoras, conforman una decisión que es alimentada por el entorno, de allí que los sentidos sean estimulados para conseguir que el neuromarketing funcione.

Trabajar todo los aspectos estimulantes en el bar permiten captar la atención de los consumidores, que la imagen de marca se amplíe, que las recomendaciones sean positivas y que tu influencia en el sector sea determinante.

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