Hospitalidad, concepto ready to serve

La hospitalidad es un negocio competitivo, es un concepto de 360 grados donde la especialización es un plus. En este concepto podemos encontrar en pub, bares, cafeterías, discotecas y restaurantes ambientados acordes al publico, al personal y centrados en la oferta actual de excelencia. Todo listo para servir.

Los especialistas que colaboran con los dueños de negocios, suelen ser diseñadores, arquitectos, coachers, bartenders, modistas y hasta perfumistas que con el afán de ayudar a crear un espacio que destaque de la multitud, elaboran muebles hechos a medida, lamparas únicas, uniformes utiles y estaciones de trabajo preparadas para un servicio rápido. Cuando se adecua el espacio de trabajo con la filosofía del local, entonces todo estará preparado para el triunfo.

Hospitalidad desde la atención al cliente

Cuando se crea una imagen corporativa, lo que de verdad estamos haciendo es inducir y crear una expectativa, y esto lo hacemos para atraer a clientes. Lo que ocurre es que el trabajo más duro viene después, ya que tenemos que cumplir con esa expectativa generada y satisfacerla.

La premisa de la atención al cliente tiene que ver única y exclusivamente con la manera en la que se presta el servicio y con la capacidad de enamorar al cliente. Un local y/o empresa de bar puede prestar un servicio de alta calidad, pero debe trasmitirlo a sus clientes, creando una vía de conexión humana que beneficiará a la percepción del mismo. Nuestros clientes confían en nosotros y nos prefieren en la medida en que los hagamos sentir importantes, escuchados y satisfechos: y para que eso ocurra, debemos satisfacer sus necesidades.

Un gran grupo hostelero se hace humano cuando su personal construye relaciones profesionales y de buen trato con sus clientes, por ello, la atención al cliente es la encargada de humanizar a la empresa, estableciendo una relación cercana con sus clientes que promueve la fidelidad y lealtad en la mayoría de los casos.

Que debemos tener en cuenta para conseguir una buena atención:

  • Sociabilidad
  • Comunicación clara y directa
  • Honestidad
  • Conocimiento interno de procesos
  • Conocimiento del cliente
  • Saber escuchar
  • Ser creativo y efectivo

Ready to serve:

La formación en el servicio de atención al cliente se adapta a los nuevos tiempos. Un sumiller en traje tradicional tiene más difícil hacer recomendaciones a los nuevos tipos de clientes mas jóvenes, mas viajados y con mucha presencia en redes sociales, que un somelier de vaquero y camisa, todo depende del conocimiento no del empaque. Es en el conocimiento donde se influye positivamente en los procesos de organización y de servicio. Si bien la hospitalidad ha sido siempre un elemento esencial, la evolución de la industria y las tendencias actuales han traído consigo nuevos niveles a los conceptos y prácticas de la hospitalidad.

Bares como el Dead Rabbit desarrollan un proceso de producción de cócteles con casi 600 botellas de pre-batch ya realizados; la idea es, utilizar el conocimiento de mezclas y procesos antes de abrir el bar creando mezclas casi completas para evitar tener al barman el 100% de su tiempo haciendo shake en el horario de trabajo. Las ventajas de mantener estos pre-batch incide completamente en la efectividad y rapidez, así como en el mantenimiento exacto de los escandallos.

El ready to serve, disminuye el tiempo de elaboración, alarga el tiempo de interacción con el cliente en barra y disminuye el tiempo de espera del cliente en mesa, permitiendo a este último disfrutar del entorno del bar. No es posible tener todo preparado, pero si podemos tener una carta de cócteles bien pensados y fáciles de desarrollar frente al cliente, tendremos la oportunidad de ser 100% hospitalarios.

¿Apostamos por la atención al cliente y que se enamore del entorno, o por el contrario, preferimos una máquina de craving ice o shakear detrás de la barra?

 

 

 

 

 

 

 

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